Cambiar de herramienta es más fácil en una semana tranquila y con los datos en orden. Qué ordenar primero, desde qué día empezar y cómo sumar al profesorado y al alumnado.
Unas normas de asistencia claras ahorran discusiones sobre clases perdidas. Qué incluir, en qué se diferencian las clases de grupo y las individuales, y cómo aplicarlas siempre igual.
Los bonos de clases prepagadas son fáciles de vender y fáciles de descontrolar. Cómo fijar las reglas y llevar un registro que aguante cuando un alumno pregunta cuántas clases le quedan.